Dejaste tu mirada fijada en la mía.
Dejaste en mis oídos tu sonrisa que atormentan y traen calma.
Dejaste un dolor inmenso en mi pecho, un vacío imposible de llenar.
Dejaste tu voz diciendo que me amabas guardada en mi cabeza.
Tantas cosas me dejaste, tantas cosas que ya no quiero.
Me dejaste sintiéndome culpable...
Me dejaste libre...
Me dejaste triste...
No me quedan lagrimas de tanto llorarte.
Ya no tengo siquiera esas mismas ganas de reír.
Ya no tengo nada que no me cause dolor.
En todos lados estas presente,
En la casa
En la calle
En la mirada de la gente
En la sonrisa de los niños
En el agua de la lluvia
En la música
En mis pensamientos
mis recuerdos
mi piel
En ningún lugar y en todos a la vez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario